La familia, primera escuela de valores

La familia es el espacio de vida donde se tejen las relaciones y se aprende de manera irremplazable los valores que serán la ruta que orientará la vida de los hijos. Este es un buen motivo para reflexionar en la relación que tenemos con nuestras familias y cómo éstas pueden ayudarnos a enfrentar el diario vivir y a actuar con determinados valores y costumbres.

En la familia se produce una gran parte de los “insumos” emocionales que necesitan las personas para el desarrollo pleno de sus capacidades, habilidades y potencialidades. El amor, la protección, la identidad, el sentido de pertenencia, entre otros. En su interior se construyen los más fuertes vínculos de afecto, que son la base del bienestar emocional de sus miembros.

Desde la familia es posible estimular la solidaridad, la tolerancia, la aceptación de la diferencia y el respeto mutuo. Es un amortiguador en los tiempos difíciles y una fuente de apoyo y acompañamiento en las transiciones de la vida.

La familia sigue cumpliendo, a pesar de las crisis y los cambios, una compleja y minuciosa labor de formar a sus miembros para vivir en sociedad, transformar su entorno y construir un mundo mejor, la familia es el ámbito más deseable para crecer.

Valoremos el regalo de nuestra familia.